Nueva Pescanova, sin miedo a crecer: invierte 7 millones en una planta en Perú

Nueva Pescanova, que redujo sus pérdidas el año de la pandemia, construye una nueva fábrica en Perú que estará operativa a finales de año

Planta Pescanova

Vista exterior de la planta de Nueva Pescanova en Redondela

Crecer en plena desescalada. Nueva Pescanova, el grupo pesquero que tiene a Abanca como principal accionista, lo está haciendo. La compañía ha anunciado este viernes que consolidará su presencia en Perú con la construcción de una nueva fábrica de 8.000 metros cuadrados que comenzará a operar a finales de año. La inversión prevista asciende a 7 millones de euros. El nuevo centro productivo se dedicará, principalmente, al procesamiento y comercialización de cefalópodos como la pota, pescados como el mahi y procesados como el surimi. Se estima una producción de 12.700 toneladas anuales con estos productos además de unas 900 toneladas de otras especies como el pulpo, el calamar o el pejerrey.

La fábrica de la sociedad Novaperú, la filial de Nueva Pescanova en el país, se ubicará en el puerto pesquero de Pucusana, a las afueras de Lima. La compañía indica que se trata “de un enclave estratégico” por su proximidad al mar. Las instalaciones darán empleo a unas 170 personas de manera directa, con lo que la plantilla se incrementará un 10%.

Nueva Pescanova, sin miedo a crecer: invierte 7 millones en una planta en Perú
Recreación de la nueva planta de Pescanova en Perú

Renovación en Perú

Pescanova comenzó su andadura en Perú en 1989 realizando operaciones de trading. Sin embargo, fue en 1995 cuando nació su filial Novaperú con una fábrica en el distrito limeño de San Juan de Miraflores. En ella, que estará operativa hasta entrar la nueva en funcionamiento, se procesan distintos productos de mar, tanto cefalópodos (calamar o potón) y otras especies, como mahi-mahi, pejerrey o caballa. Su capacidad de producción anual es de 8.000 toneladas.

Nueva Pescanova apuesta por seguir creciendo en mercados estratégicos a pesar de haber cerrado el ejercicio del coronavirus en pérdidas. El pasado 2020, la pesquera cerró el año con una caída del 14% de la facturación, hasta los 905 millones de euros, castigada por el cierre de la hostelería en países donde opera en este canal. No obstante, el grupo mostró una evolución positiva en su resultado de explotación, que volvió a cifras positivas de un millón de euros frente a las pérdidas de 7 millones del ejercicio precedente. Acabó el año en rojo, aunque redujo pérdidas. El resultado fue de 39 millones en negativo frente a los 41 millones de 2019.