Pelayo Capital, el grupo tras el Breográn Park, triplica los ingresos y recorta un 20% las pérdidas

La compañía cerró 2024 con una facturación de casi 800.000 euros mientras acomete las obras del parque comercial que se levantará sobre el antiguo centro Dolce Vita, cuya apertura está prevista para el próximo 2027

Proyecto Breogán Park

Proyecto Breogán Park

A mediados de 2022 Pelayo Capital, gestora de inversiones con sede en la capital herculina, anunció el inicio de las obras para transformar el antiguo centro Dolce Vita en el parque comercial más grande de España, el Breogán Park, cuya apertura está prevista para el próximo 2027. La compañía cerró el 2024 multiplicando por tres sus ingresos. 

Según figura en la información depositada en el Registro Mercantil y consultada por Economía Digital Galicia a través de la solución analítica Insight View, la empresa pasó de los 266.285 euros en 2024 a los 778.396 euros. 

En 2024 la sociedad, que maneja unos activos por encima de los diez millones, consiguió reducir sus pérdidas de los 642.736 euros a los 520.151. Por su parte, el resultado de explotación, el propio de la actividad de la empresa, pasó de un saldo negativo de 868.000 euros a 306.000.

Pelayo Capital, que tiene su sede social en la Plaza de Lugo de A Coruña,  está especializada en  la compra de locales que tengan una especial relevancia por su ubicación, tamaño u otras características, para su renovación y posterior arrendamiento a principales operadores como pueden ser supermercados, gimnasios o enseñas comerciales.

La compañía definía en 2022 el de Breogán Park como “un proyecto pionero” al ser el primero en España en el que se llevará a cabo la transformación completa de un centro comercial en parque comercial, para la que se prevé una inversión superior a 150 millones. Con las obras se reducirá la superficie construida y la ocupación en la parcela. Esta transformación se debe a que habrá una importante reducción de los locales comerciales, pasando de los 170 que tenía el antiguo Dolce Vita a 40 aproximadamente.

Está previsto la creación de más de 400 plazas de aparcamiento en la superficie con acceso directo a las tiendas desde el exterior, además de aprovechar las 2.500 subterráneas de las que disponía el Dolce Vita. El parque ofrecerá un “mix comercial muy variado”, con 60.000 metros cuadrados de superficie bruta alquilable en la que se combinará el comercio tradicional –con supermercados, bricolaje o electrónica, entre otros– con una zona de restauración con terrazas, en la que estarán presentes tanto establecimientos locales como cadenas.

Entre los operadores que la compañía lleva confirmados para el parque comercial se encuentran Alcampo, Cines Yelmo Premium, Sould Park, Homebox y Regus.

En cuanto a la creación de empleo, la compañía cifra en unos 2.000 los puestos de trabajo directos que se crearán una vez esté operativo, a los que habría que sumar otros 1.000 indirectos. 

Litigio con el Ayuntamiento de A Coruña 

En abril del año pasado la Sala de lo Contencioso del TSXG desestimó el recurso de apelación que Breogán Park SL, la sociedad dependiente de Pelayo Capital a través de la que se canaliza el proyecto, sobre una sentencia anterior en la que se tumbó su reclamación contra la resolución del Tribunal Económico Administrativo del Ayuntamiento de A Coruña que aceptó la decisión de la Junta de Gobierno local para aprobar una liquidación de las tasas de tramitación de obra del proyecto por un importe de cerca de 870.000 euros.

Tal y como avanzó Economía Digital Galicia, la compañía pretendía anular parte del acuerdo aprobado por la Junta de Gobierno local dejando para dejar sin efecto esa liquidación de 870.000 por la tasas de tramitación de obras, además de exigir el reintegro del depósito previo abonado que ascendía a 147.000 euros. 

Los promotores veían excesivo el precio de tasa por obra aplicada por el ayuntamiento al entender que está actuando sobre un edificio ya existente y no acometiendo una actuación de nueva planta, que tiene fijada una tarifa superior a la que consideraba correcta

El TSXG da por válida la argumentación de los servicios jurídicos del Ayuntamiento de A Coruña que señalaban que la obra contaba con una licencia para nueva confirmación,  “no para obras de acondicionamiento y reestructuración parcial” y que la cuantía impuesta “corresponde a los servicios urbanísticos que se van a prestar a lo largo de ocho años, al menos”. 

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