Deja de perseguir subvenciones y convierte la financiación pública en un sistema
Nace la Boutique de Gestión de Subvenciones con IA agéntica que convierte el “a ver si suena la flauta” en un sistema de financiación pública con scoring, pre-memoria y foco estratégico
Crédito fotográfico Vecteezy. SfG el GPS global de subvenciones, premios y licitaciones con IA
Hay una escena que se repite más de lo que nos gustaría admitir: alguien abre una convocatoria con buena intención, se sumerge en decenas (a veces cientos) de páginas, y al cabo de unas horas acaba con dos sensaciones simultáneas y contradictorias, esperanza y agotamiento. Si alguna vez has sentido que la financiación pública es un laberinto donde siempre falta una pieza del mapa, no es por falta de talento; es por falta de sistema. Y aquí viene la buena noticia: una metodología se puede diseñar, medir y mejorar. De hecho, cuando tratas la financiación como un proceso continuo —no como una carrera de última hora— todo cambia: detectas antes lo relevante, preparas mejor lo inevitable y respondes con calma cuando llega lo urgente. “Deja de perseguir subvenciones. Que ellas te encuentren a ti.” Esa frase suena casi provocadora… hasta que la conviertes en hábito.
Piensa en la financiación pública como en un radar en alta mar. Sin radar, navegas “a ojo”, confiando en la intuición y en la suerte; con radar, no haces magia, pero reduces incertidumbre, anticipas maniobras y eliges mejor por dónde pasar. En el mundo real, ese radar se construye con tres piezas muy concretas: una buena fuente de oportunidades (para no vivir de rumores), un método tecnológico de filtrado y priorización (para no dispersarte) y una ejecución sin fisuras (para que los detalles no te hundan el resultado). La fuente existe y es pública: en España, el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones y Ayudas Públicas, conocido como Base de Datos Nacional de Subvenciones (BDNS), centraliza convocatorias y da transparencia al conjunto. (Pap Hacienda) En Europa, el portal de Financiación y Licitaciones de la Comisión Europea cumple ese papel para programas gestionados a nivel comunitario. (European Commission) El problema no es “no hay información”; el problema es que hay demasiada, y casi nunca llega en el formato en el que se puede decidir.
«El 68% de las solicitudes de subvenciones europeas se rechazan por errores evitables en la documentación»
Aquí es donde entra el cambio de enfoque: dejar de leer convocatorias como quien hojea un manual de instrucciones en plena tormenta, y empezar a tratarlas como datos que se convierten en decisiones. Cuando un equipo trabaja bien esta parte, el diálogo interno cambia de “¿podemos presentarnos?” a “¿merece la pena presentarnos, con qué enfoque, y qué probabilidades reales tenemos si ejecutamos bien?”. Ese matiz parece pequeño, pero es el que separa el esfuerzo que genera aprendizaje del esfuerzo que solo genera cansancio. Y, además, es el terreno donde una tecnología bien diseñada aporta ventaja: no para “escribir por ti”, sino para ayudarte a ver antes, elegir mejor y comprobar más.
A partir de 2026, el modelo boutique de gestión integral de subvenciones globales se enriquece notablemente, incorporando la tecnología Simplicity for Grants©(SfG), desarrollada en el marco de un proyecto apoyado por IGAPE (Instituto Galego de Promoción Económica) dentro de su línea de ayudas orientadas al uso de la inteligencia artificial en desarrollo e innovación. ¿Qué significa esto en la práctica, dicho sin humo? Que pasamos de “buscar oportunidades” a “crear un departamento de financiación pública global sin contratar uno”: un flujo continuo que identifica oportunidades con scoring compatibles con tu perfil, aplica criterios de priorización para evitar dispersión, genera una pre-memoria de trabajo para acelerar el arranque, y mantiene trazabilidad del proyecto (incluida, cuando aporta valor, la certificación en cadena de bloques, blockchain, es decir, un registro digital inalterable que deja evidencia de hitos y versiones). Si lo piensas con un ejemplo cotidiano, es como preparar un viaje largo. Puedes improvisar la maleta cinco minutos antes y cruzar los dedos, o puedes usar una lista inteligente que te recuerda lo esencial, te evita duplicidades y te deja margen para disfrutar el trayecto. La diferencia no está en “hacer más”; está en hacer lo que toca, cuando toca.
«Durante el piloto de julio a diciembre de 2025, gestionamos solicitudes por 2,85M€ y obtuvimos concesiones por valor de 1,05M€, con una tasa de aprobación del 35% (6 de 17 proyectos) y cero rechazos por errores formales.»
Ahora bien, un sistema no es solo tecnología. Un sistema serio combina automatización con criterio humano, porque los matices importan: el encaje estratégico, la coherencia del relato, la solvencia de los socios, la capacidad de ejecución y la credibilidad del presupuesto. Por eso el enfoque boutique no compite por volumen, sino por precisión: pocas oportunidades, bien elegidas; pocos proyectos simultáneos, bien gestionados; comunicación fluida, revisión exigente y una estrategia que se revisa con periodicidad. El objetivo no es presentar “mucho”; el objetivo es presentar “mejor”, con una probabilidad de éxito superior, y con menos fricción interna para tu equipo. Y sí, también con métricas: si no puedes medir el embudo (detección, filtrado, decisión, preparación, presentación, concesión), no puedes mejorarlo.
Podemos decir que Simplicity for Grants es la primera plataforma que usa IA agéntica con arquitectura multi-agente que le permite ejecutar de forma autónoma el proceso completo de búsqueda, análisis y generación de pre-memorias. Los agentes especializados rastrean, filtran y evalúan más de 10.000 convocatorias globales, generando automáticamente pre-memorias personalizadas. El sistema implementa un modelo Human-in-the-Loop (HITL) estratégico, donde consultores especializados refinan la memoria definitiva, combinando la eficiencia de la automatización agéntica con el juicio experto humano.
Si estás pensando “suena bien, pero mi problema es el tiempo”, ahí va una pregunta que suele desbloquear decisiones: ¿cuánto tiempo te está costando hoy no tener un método? Tiempo en búsquedas repetidas, en documentos dispersos, en prisas finales, en correcciones evitables, en oportunidades que se escapan por no llegar a tiempo o por no encajar de verdad. La financiación pública no debería ser un deporte de resistencia; debería ser una disciplina de enfoque. Y cuando ese enfoque existe, aparece una ventaja adicional: la financiación pública deja de ser un evento y se convierte en una palanca recurrente para crecer, innovar (investigación, desarrollo e innovación, I+D+i) y abrir mercados.
“SfG ofrece selección de oportunidades con scoring explicable, pre-memoria automatizada, IA agéntica y blockchain”.
Quédate con tres recomendaciones prácticas para aplicar desde ahora, incluso antes de hablar con nadie:
- Decide un “perfil de oportunidad” por escrito (qué tipo de proyectos sí, cuáles no, y por qué), un resumen breve de tu proyecto y úsalos como filtro;
- Elige una única fuente oficial y revísala con cadencia fija (por ejemplo, BDNS o el portal europeo, según tu alcance) en vez de buscar a impulsos;
- Crea una lista de verificación mínima para cada solicitud (requisitos, elegibilidad, coherencia técnica, coherencia económica y evidencias) para que lo importante no dependa del estado de ánimo del último día.
Y recuerda la advertencia luminosa del maestro Peter Drucker: “Lo que no se mide, no se puede mejorar”.