Alcoa prevé dejar de perder dinero con San Cibrao en 2027, cuando espera recibir 70 millones en ayudas públicas
La dueña del complejo de A Mariña lucense sostiene que la fundición alcanzará la rentabilidad el año que viene, una vez complete su reanudación completa, fijada para mediados de este año, aunque insiste en las turbulencias en la planta de alúmina
Vista exterior del complejo de Alcoa en San Cibrao / Europa Press
Alcoa echa cuentas con San Cibrao, su último negocio en España. Tras años de incertidumbre sobre sus cuentas, propuestas de ERE frustradas en los juzgados y recortes de capacidad, la multinacional de Pittsburgh indica ahora que el año que viene 2027, prevé alcanzar la “neutralidad de caja”, es decir, el complejo industrial será capaz por sí mismo de generar suficiente efectivo con sus operaciones para cubrir sus gastos, sin necesidad de más inyecciones de los americanos por este motivo. Será gracias al impulso de la fundición de aluminio primario, que volverá a estar plenamente operativa cuando culmine su reanudación, y gracias a las copiosas ayudas públicas que prevé percibir y que compensarán las previsibles pérdidas de la refinería de alúmina.
Así lo indicaron desde la cúpula de la empresa en la conferencia ante analistas que tuvo lugar en la madrugada de este jueves (hora española) tras la presentación de los resultados anuales del grupo.
La vicepresidenta de la compañía, Molly Beerman, indicó que a finales de diciembre, la reanudación de la fundición de aluminio de San Cibrao estaba ya al 65% de su capacidad y que la previsión es completarla dentro del primer semestre de este 2026. Una vez ocurra esto, dada la situación y precios actuales, la fundición, que antes del apagón de sus cubas sumaba millonarias pérdidas, podría volver a ser rentable.
Crece el aluminio y las ayudas públicas
“En el caso de la fundición, alcanzaremos la rentabilidad tras completar la reanudación. Los precios son muy favorables”, dijo la ejecutiva, que actualizó las previsiones de la compañía. El grupo sostiene que todo el complejo lucense cerrará el ejercicio 2026 con un Ebitda (resultado operativo) negativo de entre 75 y 100 millones de dólares. La mayor parte de esas pérdidas procederán del negocio de la fábrica de alúmina. En este escenario, “el consumo de flujo de caja libre será de aproximadamente entre 100 y 130 millones de dólares, lo que incluye unos gastos de capital de la refinería de unos 50 millones”.
Pese a las pérdidas que espera mantener en la fábrica de alúmina, Alcoa cree que podría alcanzar la neutralidad de caja para el ejercicio que viene, pero en esa cuenta también entran en escena las ayudas públicas. En concreto, espera unos ingresos de 85 millones de dólares, algo más de 72 millones de euros, en el próximo ejercicio.
“En España no registramos la compensación de CO2 hasta que se devenga, y recuerden que hay una recuperación de tres años, por lo que tendremos ingresos en efectivo de aproximadamente 85 millones de dólares en el segundo semestre de 2027 para nuestra producción de este año”, explicó la número dos de la compañía. “Por eso seguimos confiando en que para el segundo semestre de 2027 habremos alcanzando nuestra meta de neutralidad. Tendremos rentabilidad en la fundición, recibiremos el pago por CO2 y eso cubrirá completamente las pérdidas de la refinería en ese momento”, resolvió.
Producción de alúmina
Por otro lado, el CEO de la compañía, Bill Oplinger, indicó a preguntas de los analistas que no está previsto que la planta de alúmina de San Cibrao recupere su producción completa este ejercicio. La misma fue cercenada ya hace más de dos años debido a los elevados gastos que generaba el consumo de gas de la planta.
“La refinería de San Cibrao está limitada a unas 2.100 toneladas diarias y hay diversas razones por las que nos mantenemos en esa cifra. En este entorno de precios, no tiene sentido aumentarla más”, expuso.
Resultados anuales
Alcoa cerró el ejercicio 2025 con 12.831 millones de dólares de ingresos, un 8% más, y con unos beneficios de 1.170 millones de dólares, unos 995 millones de euros al cambio.
La progresión de los números, lejos de las pérdidas que generó la compañía en 2022 y 2023, se fundamentó en un mayor precio medio de venta del aluminio y también en mayores volúmenes y precios en los acuerdos de suministro y extracción de bauxita. Pero, en el fondo, tiene truco, pues el balance del ejercicio se vio favorecido por extraordinarios, como la venta del 25% del negocio que operaba junto a Saudi Arabian Mining Company.
La compañía indicó que en el cuarto trimestre del ejercicio recibió unas ayudas públicas en España de 27 millones de euros.