El Gobierno presiona a patronal y sindicatos para ‘vender’ diálogo social ante Bruselas

La Comisión Europea apremia a España para que le envíe los avances planteados por el Gobierno de Pedro Sánchez en materia laboral y sobre la reforma de las pensiones.

El Gobierno de coalición presiona a patronal y sindicatos para cerrar cuanto antes los principales aspectos de la reforma laboral y también de las pensiones. Se trata de los compromisos a los que España ha llegado con Bruselas para recibir los fondos europeos solicitados. La UE apremia al Ejecutivo y deja claro que quiere ver avances en estas dos reformas estructurales de aquí a julio. Los agentes sociales critican por su parte que las reformas de calado y “un tanto ambiciosas” que ha vendido Moncloa a Bruselas no se pactan en dos días y requerirán de más tiempo.

El Gobierno está puliendo los últimos flecos al Plan Nacional de Reformas que le corresponde remitir a Bruselas el próximo mes de abril, según ha podido saber Economía Digital. Es aquí, junto al plan de inversiones, donde el Gobierno quiere incluir los distintos avances que se vayan produciendo sobre la reforma laboral y de las pensiones para ‘vender’ diálogo social ante la UE.

Las fuentes consultadas de patronal y sindicatos señalan que desde distintos ministerios, como el de Trabajo dirigido por Yolanda Díaz, como el de Seguridad Social con José Luis Escrivá al frente o el de Economía cuya titular es Nadia Calviño, ya les han apremiado a fijar un calendario y a mantener distintas reuniones para tratar con urgencia distintos aspectos de la reforma laboral.

Yolanda Díaz se saluda con el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, en una imagen de archivo. / EFE
Yolanda Díaz se saluda con el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, en una imagen de archivo. / EFE

Desde el Ejecutivo buscan reordenar las modalidades de contratación laboral para generalizar el contrato indefinido, devolviendo la causalidad al contrato temporal. Todo ello, junto a una revisión de las bonificaciones a la contratación para focalizarlas en los fijos y en la empleabilidad de los parados.

Los sindicatos se muestran disconformes con los “asuntos urgentes” calificados por el Ejecutivo para tratar primero, tales como la lucha contra la temporalidad en el mercado de trabajo o la reforma de la contratación. “Consideramos que son importantes, pero primero tenemos que derogar los aspectos más lesivos de la reforma laboral”, sugieren a ED desde CC.OO.

Mesa de diálogo al margen de Díaz

Una petición por parte de los sindicatos mayoritarios, CC.OO. y UGT, que también hace suya Unidas Podemos e, incluso, EH Bildu. Un asunto que pone los pelos de punta en la CEOE y en Cepyme que no quieren ni oír hablar de ello.

Los empresarios ya se han sentado con los sindicatos, al margen de la ministra de Trabajo, para emplazarse primero a negociar los aspectos de la norma laboral en los que ambos agentes están de acuerdo y llevar a la mesa de diálogo con el Gobierno unas propuestas conjuntas.

Los líderes de los sindicatos, Unai Sordo (CC.OO.) y Pepe Álvarez (UGT). Foto: EFE

Según fuentes de UGT, recuperar la prevalencia del convenio sectorial y la ultraactividad, eliminados en la reforma del PP, podrían acordarse con la patronal. Sin embargo, desde Cepyme reconocen que el tema más espinoso a tratar con los sindicatos y la ministra Díaz será la limitación de la subcontratación a la actividad principal de la empresa.

Ahora Díaz tiene el respaldo del Tribunal Supremo para que los empresarios no se vuelvan a oponer frontalmente asegurando que apareja graves consecuencias para el tejido productivo y los empresarios no dan la batalla por perdida.

La ministra Díaz ya ha advertido a los agentes sociales, mirando a los empresarios, que el Ejecutivo legislará aunque no haya acuerdo porque “no se va a otorgar derecho de veto a los empresarios“. Una manera muy sutil para dejar caer a los empresarios que si no colaboran, la reforma laboral saldrá adelante sin ellos. Las tensiones en la mesa de diálogo social están garantizadas de aquí al verano.