Vicente Larraga, inmunólogo, sobre el frenazo de J&J: “Se está sobreactuando”

Vicente Larraga, uno de los mayores expertos de España en vacunas, defiende que se vacune con Astrazeneca y Johnson & Johnson mientras se investiga el origen de los casos de trombosis

Vicente Larraga./ CSIC

Vicente Larraga./ CSIC

Seis casos de trombosis entre los más de siete millones de inmunizados con el fármaco de Johnson & Johnson en los Estados Unidos ha frenado el lanzamiento de esta vacuna en Europa, previsto para esta semana. Las principales autoridades no se mojan. Ni la Organización Mundial de la Salud (OMS), ni la Agencia Europea del Medicamento (EMA), ni ningún gobierno quiere asumir el riesgo de afirmar que puede usarse este antídoto anticovid.  

“El principio de precaución está muy bien y hay que usarlo, pero es un equilibrio, no te puede llevar a la inmovilidad”, ha asegurado Vicente Larraga, uno de los mayores expertos de España en vacunas y científico del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB-CSIC) en una entrevista publicada este jueves por El País“Se está sobreactuando claramente. Todo el mundo está mirando a todo el mundo”, ha añadido.  

Este experto es partidario de continuar la campaña de vacunación tanto con el remedio de Astrazeneca como el de la farmacéutica estadounidense.  “Es mucho más peligroso no vacunarse. No creo que haya tiempo suficiente para que se encuentre una explicación científica”.  

No obstante, ha añadido que, como se trata de un patrón de trombosis poco frecuente y se ha producido en las dos de forma paralela, “habría que investigarlo para encontrar alguna asociación con alguna condición o característica de los pacientes que los han sufrido”, ha indicado.” 

Larraga critica el exceso de información y desinformación

Uno de los problemas principales que existen en opinión de Larraga es el exceso de información que tiene la ciudadanía, pero también de desinformación. Los científicos hablamos y solemos decir cosas razonables, pero los que terminan la conversación son tertulianos, que no saben nada. Eso confunde a la gente”, ha lamentado el investigador.  

“Los científicos hablamos y solemos decir cosas razonables, pero los que terminan la conversación son tertulianos, que no saben nada”

A su juicio, en la mayoría de las ocasiones la gente no es consciente de la peligrosidad real de un fármaco. Y los hay mucho más peligrosos que estas vacunas que prevén una enfermedad que ya ha matado a más de tres millones de personas.  “La gente se los toma con una fruición que les falta mojar pan. La gente pregunta: “¿Qué me van a poner?”. Pues le vamos a poner una cosa que le va a salvar la vida, no va a ir a un hospital ni entrar en una UCI”, ha relatado el citado diario.  

Larraga: “Hay vacunas suficientes”

Respecto a la vacuna de Astrazeneca y todos sus giros -primero se determinó que únicamente se podía inocular en menores de 55 ; después se paralizó su uso durante nueve días mientras la Ema determinaba si había relación entre el pinchazo y los casos de trombosis; después no solo se reanudó la vacunación, sino que se amplió hasta los 65 años; y ahora se ha prohibido a menores de 60- Larraga opina que da igual si se amplía su uso a mayores de 69 o no.  

Una persona se vacuna en el centro de vacunación UB Raval. EFE

“Parece que da mayores reacciones, o un nivel de alergia importante, a personas más jóvenes”, ha señalado. Y es que de momento hay vacunas suficientes. El inconveniente que destaca este experto, desde un punto de vista práctico, es que España tiene a más de dos millones de personas con tan solo media dosis inoculada y todavía no se sabe cuál va a ser el protocolo a seguir. “Si no se pone, no es tan grave porque una sola dosis induce a una protección suficiente”, ha indicado.  

Y no ha descartado la opción de completar la pauta con un fármaco diferente, como se ha establecido en Francia y Alemania. “Todas las vacunas que se están usando están dirigidas contra la misma proteína del virus, el resultado es muy parecido; entonces no tiene por qué haber dificultad grande en usar otro tipo de vacuna, pero se nos hace duro a los científicos poner algo que no se ha probado previamente”, ha afirmado.  

“Ahí sería partidario de la prudencia con buen uso de sentido común: si la persona tiene mucho miedo, que no se ponga la segunda dosis. Si no lo tiene, que se ponga la segunda de AstraZeneca, no hay ningún problema. Otro tipo de vacuna es casi seguro que no va a provocar ningún problema, pero como no se ha probado previamente, a los científicos se nos hace muy duro”, ha concluido.