Kern Pharma, Ocaso, Hotusa, Alibérico… Los imperios de las ‘otras’ grandes fortunas gallegas

José Luis Díaz-Varela, monfortino y presidente de Indukern, emerge como uno de los empresarios gallegos más desconocidos, aunque no es el único. Isabel Castelo, Lino de Prado, González Soler o Amancio López Seijas completan la lista de ejecutivos que hicieron fortuna fuera de la comunidad

Grupo Indukern, Ocaso, Hotusa o Alibérico, grupos detrás de los que hay fortunas gallegas

Los presidentes de Grupo Indukern, Ocaso, Hotusa, o Alibérico; grandes empresarios con origen gallego que hicieron fortuna fuera de la comunidad

Más allá de Amancio Ortega, de su hija Sandra o de Luis Fernández Somoza, la lista de grandes fortunas gallegas se completa con otros empresarios que constituyeron sus imperios lejos de la comunidad y que, de una u otra manera siguen ligada a ella.

Esta semana se conoció el regreso a Galicia, en términos empresariales, de José Luis Díaz-Varela, el presidente del grupo farmacéutico Indukern, un discreto gigante catalán que factura más de 350 millones de euros anuales (sobrepasa los 700 antes de vender a la belga Ravago su división química, el negocio originario del grupo).

Díaz-Varela emerge, sin duda, como una de las fortunas de origen gallego más desconocidas. Nacido en Monforte de Lemos en 1937, pasó su adolescencia en A Coruña para emigrar a los 18 años a Venezuela, donde comenzó a hacer carrera de la mano del austriaco Heinz Kern y, posteriormente, asentar su negocio químico y sanitario en Barcelona.

La fortuna más desconocida está en Monforte

Ahora, por primera vez y siete décadas después de la marcha de Díaz-Varela de Galicia, el Grupo Indukern, dueño del laboratorio farmacéutico Kern Pharma y del veterinario Calier, proyecta una inversión en la comunidad. En concreto, planea levantar en Monforte de Lemos una planta de productos inyectables con un presupuesto inicial de más de 30 millones de euros y con los que triplicará su capacidad actual de producción.

Fuentes tanto de la compañía como el propio alcalde de Monforte, el socialista José Tomé, indicaron esta semana que en la decisión del presidente del grupo empresarial había pesado el componente sentimental, más allá claro que las buenas condiciones de la ubicación. El ayuntamiento lucense lleva cinco años negociando con la firma para poder dar a luz el proyecto, que generará 50 empleos de alta cualificación en su estadio inicial.

Díaz-Varela pasa así a formar parte del nutrido grupo de empresarios y empresarias de origen gallego que hicieron fortuna fuera de la comunidad. Una de las máximas exponentes es la Forbes Isabel Castelo D’Ortega, la presidenta de Ocaso, el gigante de los seguros de decesos.

Isabel Castelo D´Ortega

Coruñesa de nacimiento, el prestigioso ranking de millonarios le estima a la empresaria, de 93 años, una fortuna que ronda los 800 millones de euros repartida a partes iguales con su hija y sucesora, Isabel de Mandaluniz, vicepresidenta del grupo y la persona que lleva el día a día de un imperio con base de operaciones en la calle Princesa de Madrid. Su abuelo, el fundador de Ocaso, y toda su familia materna son de allí, si bien su padre era gallego.

Al margen de los amplios tentáculos empresariales de Ocaso en la comunidad, la relación de Castelo D´Ortega con Galicia es estrecha. Cuenta con una residencia veraniega en Oleiros y su nombre preside una de las salas del Aquarium Finisterrae de A Coruña por una donación realizada para financiar el sistema de captación de agua de mar. En 2017 recibió la Medalla de Oro de Galicia de manos del entonces presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

Con una envidiable velocidad de crucero, Ocaso sobrepasa desde hace ya años los 1.000 millones de euros de facturación cada ejercicio, con un beneficio antes de impuestos el pasado año de más de 83 millones de euros.

Los empresarios hoteleros

Con 17 años, el presidente del que presume de ser el mayor grupo de hoteles independientes, abandonó Chantada, en Lugo, e inició un singular viaje que lo llevó posteriormente a fundar el imperio Hotusa, con base de operaciones en Barcelona. Se trata de Amancio López Seijas, uno de los grandes empresarios españoles con raíces gallegas.

Tras recibir una inyección de 240 millones del Gobierno vía SEPI a causa del impacto del Covid, el imperio Hotusa remonta el vuelo, retornando a las cifras prepandémicas. El grupo, que suma 5.500 trabajadores, cerró su primer semestre del año abandonando los números rojos y con ingresos hasta los 464 millones, una cifra que cuadruplica a la cosechada entre los mes de enero y junio de 2021.

Las pisadas de López Seijas en Galicia se notan, ya que, por número de camas, Hotusa es el primer grupo hotelero del territorio. Con 16 establecimientos, al margen de su centro de gestión de reservas ubicado precisamente en Monforte, Hotusa suma un total de 3.441 plazas hoteleras en la comunidad.

López Seijas también promueve desde hace unos años un foro empresarial que reúne tanto a ejecutivos como a políticos y ex políticos (de Mariano Rajoy a Felipe González) en la isla de A Toxa, donde Hotusa suma uno de sus hoteles. Este otoño acometerá su cuarta edición.

Dentro del sector hotelero otro de los empresarios gallegos de relumbrón es José Antonio Castro Sousa, presidente del Grupo Inversor Hesperia. Aunque nacido en Venezuela, es hijo de padres gallegos.

El ‘rey del aluminio’ también es gallego

Destaca también Clemente González Soler, quien hace años recibió el apodo del rey del aluminio. Aunque residió hasta los 17 años en Santiago de Comspostela, en donde su padre llegó a ser teniente de alcalde, su carrera laboral la emprendió en Alicante. Allí trabajó en la Empresa Nacional de Aluminio (Endasa), que acabaría en manos de Alcoa. En Madrid puso los cimientos de Alibérico, un un grupo de fabricación de materiales de aluminio que en la actualidad está conformado por 38 empresas con más de una veintena de fábricas distribuidas en tres continentes y una plantilla que sobrepasa las 1.300 personas.

En Galicia, Alibérico cuenta con una participación en la compostelana Alumisan.

Los gallegos del exterior

Entre las grandes fortunas gallegas que labraron carrera lejos del Padornelo también ocupan un lugar destacado las que hicieron carrera en la emigración. Lugar preferente en ese ranking lo ocupa Olegario Vázquez Raña, originario, al igual que su hermano Mario (fallecido en 2015) del pequeño concello ourensano de Avión. El empresario es dueño en México del Grupo Empresarial Los Ángeles. Con una historia de casi siete décadas, se trata de un conglomerado con intereses en el sector turístico (Hoteles Camino Real), en los medios de comunicación (Excelsior, Grupo Imagen), la banca (Multiva) y la sanidad (Hospitales Los Ángeles).

Aunque no en el ámbito empresarial, su vinculación con la comunidad se mantiene. Así lo dijo este verano, en un acto en A Toxa en el que recibió un precio de la Asociación de Empresarios Gallegos en Madrid. «Antes viajaba seis o siete veces al año a Europa por negocios y cada vez que venía tenía que pasar por Galicia. Si no venía no me sentía completo. Ahora siempre intento pasar siete u ocho días por aquí», dijo el ejecutivo de 87 años de edad, que ha dejado su diversificado imperio en manos de su hijo, Olegario Vázquez Aldir, que lleva las riendas del conglomerado del que es consejero delegado.

En el selecto y populoso grupo de ejecutivos gallegos que levantaron sus negocios en México destaca el también ourensano Lino de Prado. Nacido en Celanova en 1944 su carrera ha estado vinculada a la de Amancio Ortega, ya que fue presidente de Zara México durante más de 20 años.

En 1992 fue nombrado presidente de la filial azteca de la principal enseña de Inditex, de la que era socio, acumulando desde entonces fortuna y galardones. En 2009 recibió la Orden del Mérito Civil en grado de Encomienda que otorga el Ministerio de Asuntos Exteriores de España y este mismo verano volvió a ser señalado en el Encuentro Internacional de Empresarios Gallegos en el Mundo.