Las vidas paralelas de Novavax, la dueña de la vacuna de Zendal, y Pharma Mar

Un año antes del estallido de la pandemia, Novavax se enfrentaba a la exclusión en la lista Nasdaq, mientras que Pharma Mar era un chicharro del mercado continuo. El ejercicio del Covid fue clave para su despegue y consolidación

La americana Novavax tiene en estudio en cuatro territorios una vacuna contra el Covid que, en zona comunitaria, será producida por la gallega Zendal

La americana Novavax tiene en estudio en cuatro territorios una vacuna contra el Covid que, en zona comunitaria, será producida por la gallega Zendal

Pharma Mar, la biotecnológica de José María Fernández de Sousa, cerró este lunes la sesión en el IBEX35, el indicador de referencia de la bolsa española, con la acción a un precio de 114,9 euros, un 4,84% más. Su capitalización bursátil sobrepasa ya los 2.100 millones de euros. El último arreón de la cotizada se produce después de que el pasado viernes presentase los resultados de su ejercicio fiscal 2020, “el mejor año de la historia” de la compañía de origen gallego. Su macrocontrato con la irlandesa Jazz Pharma para el desarrollo de un fármaco contra el cáncer de pulmón le permitió acabar diciembre con unas ganancias históricas de 137 millones de euros.

Al contrario que muchas otras cotizadas, el año de la pandemia fue espectacular en términos económicos para la antigua Zeltia. No sólo dejó atrás los números rojos (11,4 millones en negativo en 2019), también recibió la bendición del mercado, dando el salto del continuo al IBEX. Si bien sus ingresos proceden en buena medida de las licencias de sus fármacos (en especial el Zepzelca que Jazz comercializa en Estados Unidos), los de Fernández de Sousa acapararon la atención mediática con su medicamento Aplidin, un antitumoral reconvertido a antiviral que podría evitar la replicación del coronavirus en pacientes infectados. El regulador británico de medicamentos acaba de dar luz verde al inicio de un ensayo en fase 3 por el que la molécula será probada en 600 pacientes ingresados.

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, visita las instalaciones del grupo Zendal en O Porriño (Pontevedra). E.P.
La ministra de Sanidad, Carolina Darias, visita las instalaciones del grupo Zendal en O Porriño (Pontevedra). E.P.

Con las diferencias obvias que las separan, la historia de Pharma Mar estos últimos años guarda similitudes con la de Novavax, farmacéutica americana que ha desarrollado una vacuna contra el coronavirus que, previsiblemente, será autorizada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) a partir del próximo abril. Así lo avanzó la ministra de Sanidad, Carolina Darias, en una reciente visita a las instalaciones del grupo gallego Zendal.

Al igual de Pharma Mar, Novavax, que cotiza en el Nasdaq americano, experimentó todo un pelotazo el año de la aparición de la pandemia. Este lunes, los títulos de la compañía con base en Maryland se intercambiaban a un precio de 240,34 dólares (un 3,94% más). La acción llegó a escalar hasta los 320 dólares el pasado febrero, cuando se hicieron públicos los datos sobre la efectividad de su vacuna. El 16 de marzo del pasado año, momento en el que comenzaron los confinamientos duros en medio mundo, la acción estaba a 6,91 dólares. Es decir, en un año, vale casi 35 veces más.

Novavax, la historia de una ‘cenicienta’

Para comprender las similitudes de Pharma Mar y Novavax, otros dos datos resultan clarificadores. En 2018, la firma con sede en O Porriño (Pontevedra) cerró el año con una capitalización de poco más de 240 millones de euros. Sacudida entonces por una fuerte volatilidad, representaba lo que en el argot se conoce como un chicharro: un valor de baja capitalización, con una cuenta de resultados poco boyante y que llegaba a descender del euro por acción (aún no había llevado a cabo la agrupación de títulos mediante contrasplit que acometió el pasado año). Su evolución comenzó a mejorar ya en 2019, cuando acabó el año con el mercado valorando la compañía en más de 800 millones, aún a pesar de registrar números rojos.

En el caso de Novavax, este lunes, el Financial Times recordaba que menos de un año antes de que la pandemia del Covid sacudiese el planeta, la farmacéutica se enfrentaba a la exclusión de la lista de valores del Nasdaq. “La compañía farmacéutica había invertido cientos de millones de dólares en investigación desarrollo de vacunas y, sin embargo, en 33 años, se acercaba a la mediana edad sin una sola inyección aprobada”, reza el artículo.

La ‘conexión’ Zendal

A este respecto, la histórica publicación recoge las palabras de una especialista en enfermedades infecciosas de un hospital de Tennesse que resume: “Es una historia de Cenicienta. Una empresa pequeña que estaba a punto de cerrar potencialmente y que ha podido jugar con las grandes en la carrera por la vacuna del Covid”.

A última hora de este lunes (hora española), Novavax presentó los resultados correspondientes a su ejercicio 2020. Acabó el año con unas pérdidas de 418 millones de dólares, lo que en parte se explica por lo abultado de su factura en gastos de investigación y desarrollo. Sin embargo, los números rojos no parecen afectar ni a inversores ni a analistas, que prevén que gracias a su vacuna contra el coronavirus acabe el ejercicio 2021 con unas ganancias históricas de más de 1.700 millones de dólares.

Entre Pharma Mar y Novavax existe una última coincidencia ya antes mencionada y que tiene por nombre Zendal. Así se llama el grupo farmacéutico que preside Pedro Fernández Puentes, también vicepresidente de Pharma Mar y primo de Fernández Sousa. El pasado septiembre, el grupo gallego llegó a un acuerdo con Novavax por el que su filial Biofabri producirá la vacuna para su distribución en la Unión Europea una vez esta sea aprobada.