Paramés, tras el rebote de sus fondos: «Han sido los mejores meses de mi carrera, junto a 2009»

El inversor ferrolano celebra la subida del 60% que se han anotado los fondos de Cobas en los últimos seis meses y cree que todavía tienen potencial para duplicar su valor

Paramés

El inversor ferrolano Francisco García Paramés, fundador de Cobas Asset Management

Francisco García Paramés vuelve a brillar con luz propia en medio de una marejada bursátil. El inversor ferrolano resurge después de más de tres años negros para su gestora (Cobas AM) y aprovecha el rebote de las bolsas al calor de la vacunación para situar a sus fondos entre los más alcistas en lo que va de año.

Cobas Grandes Compañías, Cobas Iberia, Cobas Selección y Cobas Internacional se anotan subidas en este 2021 que van desde el 22,1% del primero hasta el 24,9% del último. De esta forma, García Paramés (conocido popularmente como el Warren Buffett español) recupera parte del terreno perdido en estos años y sitúa a su Cobas Iberia un 2% por debajo del nivel con el que arrancó en 2017, un porcentaje que, no obstante, se eleva hasta el entorno del 20% con sus otros tres grandes fondos.

«Los últimos seis meses han sido los mejores que he vivido, junto a otros seis meses de 2009 (de marzo a septiembre de 2009), con más de un 60% de revalorización«, ha destacado el inversor nacido en Ferrol en la V Conferencia Anual de Inversores de Cobas Asset Management. A su juicio, las valoraciones que ofrecía el mercado sobre sus compañías en cartera no eran «comprensibles» y estos últimos meses han servido para exprimir parte de su potencial.

Potencial para duplicar su valor actual

«Lo único comprensible es que nuestros fondos valen 170 o 180 euros por acción y están cotizando a 80 o 95», ha explicado, vaticinando que la cartera de empresas representada en sus fondos debería valer el doble que su precio actual. En este sentido, García Paramés ha subrayado que «estamos en el peor comportamiento de value de la historia», pero «la rotación ya ha empezado». El inversor ferrolano ha detectado este cambio de tendencia en el mercado según el cual los inversores dejan de apostar por el growth (inversión en empresas por las que se pagan elevados múltiples ante sus perspectivas de crecimiento) para hacerlo por el value (empresas ya asentadas y que se encuentran infravaloradas en el mercado).

Este factor explica, según García Paramés, parte del rebote que viven sus fondos en este 2021 y que le han permitido prácticamente duplicar la rentabilidad del Ibex 35 (del 13,3% en este 2021) con cada uno de ellos. El más rezagado, el Cobas Iberia, aventaja en casi nueve puntos al índice español de referencia, que, además, es su benchmark. Este fondo se ha visto empujado precisamente por una empresa con acento gallego: Atalaya Mining.

Dobla su apuesta en la minera de Touro

La compañía que proyecta la reapertura de la mina de Touro y que, por el momento, se ha topado con la negativa de la Xunta de Galicia en dos ocasiones. Atalaya Mining es el cuarto mayor valor de su cartera al representar el 8,3% de su patrimonio -frente al 9% de la portuguesa Semapa, el el 8,9% de Vocento y el 8,6% de Técnicas Reunidas– y sostiene el rally bursátil de este fondo gracias a la subida superior al 52% que se ha anotado en lo que va de año.

La compañía ha seguido pisando el acelerador en bolsa meses después de que Cobas Iberia doblase su participación ante las buenas perspectivas que maneja. «Su consejero delegado [el gallego Alberto Lavandeira] ha conseguido todos sus objetivos de producción en tiempo y coste desde la reapertura de la mina en 2016″, ha destacado el analista de Cobas AM, Juan Cantús. Además, Atalaya Mining cuenta con su nueva tecnología E-Lix como uno de sus principales reclames para los gestores de Cobas. «Permite producir cobre dentro de la propia mina. Ahora es necesario llevar el mineral al Puerto de Huelva y, de allí, a las fábricas en China para que se funda», un proceso que ahora podría ser simplificado y que, además, permitiría aumentar el aprovechamiento de otros minerales que se extraen junto al cobre (como el zinc o la plata) y que, de otra manera, no resultarían rentables.