La guerra deseada 

Donald Trump sigue en el ojo de la polémica

La guerra deseada nos lleva a fijar la atención en el deseo de poder, seguridad, reconocimiento, venganza, expansión y dominación

No a la guerra, ¿cuántas veces quiere que se lo repita? 

El problema de Sánchez es que quiere ocupar simultáneamente dos lugares: el del dirigente responsable que cumple con los compromisos del bloque occidental y el del «enfant terrible» que mira con desdén ese mismo mundo