Rueda hace balance de la peor ola de incendios en Galicia: ardieron 96.000 hectáreas y 180 viviendas

Los fuegos afectaron a 62 municipios gallegos y obligaron a confinar a más de 2.000 personas; en el mes de agosto se registraron 663 focos

Galicia registró en 2025 la peor ola de incendios del siglo, con más de 95.000 hectáreas quemadas

Galicia registró en 2025 la peor ola de incendios del siglo, con más de 95.000 hectáreas quemadasGalicia registró en 2025 la peor ola de incendios del siglo, con más de 95.000 hectáreas quemadas / EP

Era un secreto a voces y Alfonso Rueda lo ha hecho oficial. Galicia sufrió en 2025 la peor ola de incendios del siglo, superando el registro del año 2006 cuando ardieron casi 96.000 hectáreas. Según el presidente de la Xunta, entre julio y agosto de este año las llamas arrasaron 96.500 hectáreas, con los incendios de Larouco, Chandrexa de Queiza y Oimbra como los más virulentos.

Según los registros de la Xunta, hay que irse hasta 1989 para encontrar un ejercicio con más territorio afectado por el fuego. Entre 2019 y 2024 ardieron en la comunidad 87.000 hectáreas. Este 2025 se superaron las 96.000, aunque los datos del sistema europeo Copernicus elevan esta cifra bastante por encima de las 100.000.

Más de 60 municipios afectados

Los ayuntamientos afectados en toda la comunidad ascienden a 62, aunque Rueda ha matizado, al término del Consello extraordinario que ha presidido en Ourense para poner en marcha las ayudas, que unos sufrieron los daños «con más intensidad que otros. También ha dado los datos de viviendas a las que llegaron las llamas: 144, de las que ocho eran habituales y 42 segundas residencias. El resto estaban en ruinas o abandonadas. El dirigente autonómico ha informado en su comparecencia de que 400 personas fueron evacuadas en algún momento de la ola de incendios; y se produjeron «algo más de 2.000 confinamientos».

Alrededor de media docena de explotaciones ganaderas, galpones o naves de otro tipo se vieron afectadas en mayor o menor medida por los incendios. Actualmente hay 32 personas que están siendo investigadas y 11 detenidos por provocar fuegos.

Las ayudas por vivienda

Las ayudas para reparar casas dañadas alcanzarán hasta 132.000 euros si son vivienda habitual y 60.000 euros en el caso de las de ocupación ocasional. Rueda ha detallado que la cuantía cubrirá la rehabilitación de la vivienda, y de ser declarada en ruina, la adquisición de una nueva. En el caso de las viviendas habituales, además de la cuantía máxima de 132.000 euros para su reconstrucción o la compra de una nueva, los propietarias podrán acceder a una ayuda complementaria de 16.200 euros para mobiliario, ropa y útiles domésticos.

Los vecinos que se hayan quedado sin hogar, podrán acceder a una ayuda de 600 euros para alquilar una residencia ocasional en el tiempo que dure la reconstrucción o búsqueda de una nueva vivienda. En el caso de las segundas viviendas, se suma a los 60.000 para la reconstrucción o adquisición de una nueva propiedad, una ayuda complementaria de 5.400 euros para reponer el mobiliario, ropa o instrumentos domésticos.

Ayudas a empresas

Las ayudas a las empresas damnificadas por los incendios podrán ir desde los 600.000 euros, para cubrir los daños de las instalaciones, hasta, en caso extraordinarios, alcanzar los 1,5 millones, si son instalaciones industriales o comerciales de gran impacto socioeconómico. En palabras del presidente de la Xunta, el objetivo de esta cuantía es «evitar que por razón de daños, se tomen decisiones empresariales de cierre».

La industria agrícola dispondrá de ayudas de un máximo de 200.000 euros para reparar maquinaria o equipos afectados; y un máximo de 750.000 euros por la pérdida total o parcial de producción — amplia que en los viñedos será de 12.700 euros por cada hectárea quemada y en la producción de castaña 1,22 euros por kilo –. Para la ganadería se destinará un máximo de 15.000 euros para la compra de alimentación complementaria para el ganado o incluso las abejas, así como ayudas por la muerte de ganado y por la desaparición de colmenas.

A las explotaciones forestales, se destinará una ayuda máxima de 15.000 euros por propietario para los daños causados en fincas privadas; hasta 50.000 euros para arreglar la maquinaria dañada por colaborar en la extinción o comprar una nueva; y la misma cantidad para cubrir los gastos de madera talada que se quemó y los gastos de retirada de la misma. A esto se suma, un máximo de 100.000 euros para reponer las actuaciones de deforestación que se ejecutaron en el año 2020, y que ahora quedaron destruidas por los incendios.

Daños personales

Durante su intervención, Rueda apuntó a que se activarán también ayudas para los establecimientos turísticos e indemnizaciones por daños físicos a las personas, que pueden ir desde los 87.500 euros en el caso de producirse un fallecimiento — que por el momento no se ha dado — o incapacidad permanente absoluta y 120 euros por día de hospitalización en el caso de las personas heridas.

La Xunta tendrá una línea de ayudas para los ayuntamientos que tuvieron gastos de extinción o daños por los incendios y para los titulares de terreros, con hasta 30.000 euros para costear la siembra de cereales, que sirven de alimento a la fauna silvestre, y que además contribuyen a restaurar los suelos afectados; hasta 12.000 para reponer infraestructuras como refugios, fuentes, bebederos, comederos para animales; y hasta 550.000 euros para recuperar las infraestructuras de uso público dañadas.

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