Sandra Ortega retira 170 millones de sus sociedades más rentables mientras reordena sus inversiones

Mientras acomete la salida de Room Mate, en unos meses, la segunda fortuna de España ha reducido capital en Rosp Corunna y reembolsado millones de Soandres y Breixo

Sandra Ortega, a la entrada de los juzgados de A Coruña, en la calle Monforte. Foto: Economía Digital Galicia

Sandra Ortega, a la entrada de los juzgados de A Coruña, en la calle Monforte. Foto: Economía Digital Galicia

Sandra Ortega, la mujer más rica de España según Forbes, reordena sus inversiones después de un ejercicio pandémico que finalizó en números rojos y con la salida de Rosp Corunna, su holding inversor, de su histórico número dos, José Leyte, con quien mantiene un conflicto judicial cruzado que, en gran medida, pivota alrededor de la inversión en Room Mate, la compañía hotelera de Kike Sarasola.

De este modo, mientras trata de deshacerse de su participación de un 31% en la compañía hotelera, según los datos remitidos tanto al Registro Mercantil como a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), entre junio y noviembre, la empresaria llevó a cabo tres operaciones de calado en sus principales negocios. Estas se concretan en la retirada de 170 millones de euros de sus dos sociedades de inversión colectiva, Soandres y Breixo, así como una reducción de capital en Rosp Corunna de 56 millones de euros.

De Breixo a Soandres

Este miércoles, la gestora de Breixo Inversiones, JP Morgan, comunicaba a la CNMV un movimiento de capital en la sociedad que supone “una disminución del capital en circulación de un 29,27%”. Casi 90 millones de euros, teniendo en cuenta que, a cierre del tercer trimestre, el patrimonio de esta sociedad se elevaba por encima de los 305 millones de euros. Breixo es una institución de inversión colectiva que nació en el año 2000 como una sicav (sociedad de inversión de capital variable) pero que se transformó en este vehículo, una especie de hedge fun para grandes fortunas, en 2009.

A finales de junio, los de Sandra Ortega acometían un movimiento similar en Soandres de Activos, la sicav que preside. En este caso, se comunicó una disminución del capital en circulación de un 24,79%, en aquel momento, equivalente a unos 80 millones de euros.

En plena pandemia, Soandres y Breixo emergieron como dos de los negocios más rentables de Ortega Mera. En 2020, la sicav obtuvo un beneficio neto de 15,36 millones de euros (por debajo, eso sí, de los 22,9 millones que ganó en 2019). La sociedad de inversión libre se embolsó 22,5 millones de euros, un 75% más que el ejercicio prepandémico.

Números rojos y reducción de capital

La retirada de capital de estas dos sociedades se produce después de que Rosp Corunna cerrase el ejercicio 2020 con unos históricos números rojos de 91 millones de euros, frente a los beneficios de 109 millones de euros que contabilizó en 2019. La clave de la caída estuvo en el hachazo de dividendos de Inditex (la hija de Amancio Ortega y Rosalía Mera posee un 5% del capital de la textil). Pero, al margen, la división inmobiliaria de la ejecutiva coruñesa también vivió un annus horribilis. La filial Ferrado, que cuelga de Rosp Corunna, registró unas pérdidas de 128 millones de euros. Y no solo eso: a cierre de ejercicio, el patrimonio neto de la sociedad era inferior a la mitad de su capital social, por lo que, sobre el papel, se encontraba en causa de disolución. Una situación transitoria, en todo caso, teniendo en cuenta el compromiso de Rosp de “prestar el apoyo financiero y patrimonial que resulte necesario”.

Precisamente, y con esta mochila de números rojos, el pasado agosto Rosp Corunna comunicó al Registro Mercantil una reducción de capital de 56 millones de euros, dejando el capital social del holding en 763,2 millones.

Movimientos ‘habituales’

A pesar de lo llamativo del momento en el que se producen estos movimientos de capital, no son los primeros que acomete Sandra Ortega. Solo hace falta tirar de hemeroteca. En 2018 retiró 502 millones de euros de Rosp para, según indicaron fuentes del propio grupo, limpiar pérdidas y deterioros que procedían de la etapa de salida a bolsa de Inditex. Tres años antes, en 2015, acometió otra reducción de capital en dos sociedades por 169 millones, un movimiento que se relacionó con los costes derivados de la herencia de Rosalía Mera.

El año 2016 también procedió al reembolso de parte del patrimonio acumulado en Soandres. En aquella altura, 130 millones de euros.