La ley catalana del alquiler hunde la oferta de pisos en su primer año

Los precios del alquiler en Barcelona han bajado en el último año, pero menos que en Madrid, mientras que los pisos disponibles se han reducido un 42%, según un informe de Idealista

El alquiler en Madrid y Barcelona es un 82% más caro que en el resto de España. En la imagen, la fachada de un edificio de la capital en la que diferentes carteles de venta y alquiler de pisos. EFE/Archivo

El alquiler en Madrid y Barcelona es un 82% más caro que en el resto de España. En la imagen, la fachada de un edificio de la capital en la que diferentes carteles de venta y alquiler de pisos. EFE/Archivo

A escasas 2 semanas de cumplirse un año de la publicación de la ley catalana del alquiler, los precios no solo no se han desplomado sino que la bajada se mantiene a la par con otras comunidades pero el número de pisos en oferta se ha reducido drásticamente.

Así lo asegura en un análisis que ha publicado en su portal web la plataforma inmobiliaria Idealista en la que, comparando los resultados anuales entre Madrid y Barcelona, detallan que los precios en la capital catalana, con la ley implementada no solo han bajado menos que en la capital española, que se rige por la ley de mercado sino que además el número de pisos en oferta de alquiler se han reducido drásticamente.

En este sentido, siempre según los datos que maneja la compañía, Barcelona ha experimentado en este último periodo una caída de los precios en el alquiler de un 8,2% de media, un descenso menor que en Madrid, ya que la capital española ha experimentado una caída de precios del 9,3% en el último año.

Además, Barcelona ha seguido una tendencia a la baja en los últimos 2 años. En concreto, en 2019, la Ciudad Condal registró una caída del 12% de los precios en el mercado de alquiler.

El portavoz de Idealista, Francisco Peña, valora que “los datos son tozudos: la ley catalana de control del precio del alquiler no ha funcionado como se esperaba. Por un lado, los precios han caído pero como en otros mercados. Por otro, los futuros inquilinos tienen ahora un mercado mucho más reducido lo que dificultará aún más el acceso a una vivienda en alquiler”.

Y es que lo que sí se ha percibido es la reducción del mercado, es decir, el número de viviendas en oferta, ya que en el último año el número de viviendas ofertadas en la plataforma es un 42% menor respecto a 2020 en Barcelona. En números absolutos, la caída de la oferta supone que la plataforma mantiene alrededor de 11.000 viviendas en busca de inquilinos.

No obstante, cabe destacar que un año antes la plataforma duplicó el número de ofertas a causa del cierre temporal del mercado que vino pautado por el confinamiento implementado a causa de la covid-19.

Un escenario similar ocurre en Madrid, la ciudad que más similitudes comparte con la capital catalana pero que, a pesar de vivir esa mismo incremento de la oferta en 2020, en 2021 su mercado ha descendido un 22%, es decir, veinte puntos porcentuales menos.

Esta tendencia a la baja también las comparten otras grandes ciudades españolas, como Sevilla (-25%) y Palma de Mallorca (-14%), que también vivieron un gran incremento de la oferta en 2020 y, a lo largo de 2021 su stock se ha visto reducido.

La reducción de la oferta supone, según la compañía, el principal problema para el alquiler de vivienda y es que, según dicta la ley catalana que pone un techo a los precios de los alquileres, todavía queda margen para poder encarecer el acceso a la vivienda, mientras que el reducido número de pisos en oferta hace que cada vez sea más complicado para las familias acceder a un piso.

La compañía, que realizó un informe del índice de demanda relativa relacionado con la accesibilidad a viviendas, descubrió que, comparando el número de contactos de potenciales clientes que recibía cada vivienda en oferta, en septiembre de 2020 la media era de 1,7 contactos por cada piso, mientras que actualmente la media está en los 4,8 contactos.

Para Peña, “la manera de garantizar alquiler asequible es ampliando el parque de viviendas, como se vio en la primavera y el verano de 2020, cuando la oferta creció de tal forma que impactó de forma inmediata en los precios de las grandes ciudades, que cayeron con fuerza”.

Andoni Berná Calvo