Galicia tiene cada vez más energía y más preguntas
El éxito de la transición energética para Galicia se medirá realmente en el número de oportunidades que logremos retener para construir una verdadera soberanía económica
El éxito de la transición energética para Galicia se medirá realmente en el número de oportunidades que logremos retener para construir una verdadera soberanía económica
La economía española ha mejorado estos últimos ocho años. Esto no significa, obviamente, que los desequilibrios estructurales hayan desaparecido. Los desajustes se han aliviado en estos años, pero el margen de mejora es todavía considerable
El debate no es si Galicia debe inmovilizar su subsuelo o entregarlo al primer proyecto que llegue; la cuestión es si seremos capaces de conocer nuestros recursos, decidir cuáles pueden aprovecharse, proteger lo que no admite riesgos y exigir que una parte verificable del valor permanezca donde se genera
Un reciente informe de Gallup, basado en encuestas realizadas en 137 países, ofrece una radiografía precisa de la relevancia de la ONU e incorpora al debate un ángulo que rara vez se tiene en cuenta: la opinión pública global
Galicia necesita una estrategia compartida que permita acompañar las iniciativas empresariales, facilitar la inversión y elevar nuestra capacidad para generar valor añadido
En numerosos países de la Unión Europea parece existir una creciente profesionalización de la política que, en demasiadas ocasiones, significa menos contacto con la economía real y más dependencia de los mecanismos internos de los partidos
A los mediocres no les molesta tu fracaso. Les reconforta. Les confirma que no moverse fue “lo sensato”
Andalucía acaba de poner encima de la mesa un proyecto de hidrógeno superior a 1.000 millones de euros y sería razonable conocer cuál es la propuesta de escala equivalente que puede articular Galicia y quiénes serían sus consumidores industriales
Ningún país se mimetiza en su gobierno porque, en democracia, ningún presidente determina todo lo que ocurre en él. España es, además, un país ampliamente descentralizado, en el que comunidades, diputaciones y ayuntamientos ejercen competencias decisivas
Microsoft quiere máquinas que nunca se resistan a ser apagadas y que no creen dependencia emocional. Es más de lo que esperaba. Sigue sin responder qué responsabilidad hay que ponerle a una máquina cuando quien le da la orden sabe menos que ella