San José supera a OHLA por valor en bolsa, aunque factura menos de la mitad
El grupo de Jacinto Rey se revaloriza un 11% este año, lo que le permite alcanzar los 550 millones de capitalización y superar el valor de OHLA, que va cuesta abajo desde que presentó resultados
Luis y Mauricio Amodio junto a Jacinto Rey, los primeros accionistas de OHLA y de Grupo Empresarial San José
Grupo San José, la mayor constructora gallega por volumen de ingresos, se ha revalorizado un 11% en bolsa en este 2026, lo que le ha permitido elevar su capitalización por encima de los 550 millones y adelantar a OHLA por valor en el parqué. Los títulos de la compañía de Jacinto Rey duplicaron su valor entre 2023 y 2025, y ahora, en el nuevo curso, mantienen la senda ascendente, apoyada en el crecimiento de la cartera de construcción, la mejora de los márgenes y la expectativa de la Operación Chamartín, que ha ido cumpliendo hitos y enfila el inicio de las obras.
OHLA, tiempo atrás la joya de la corona de Grupo Villar Mir y una de las constructoras del Ibex, ha seguido una trayectoria similar, pero los resultados del tercer trimestre, con pérdidas acumuladas de 45,6 millones en el ejercicio, provocaron una fuerte caída en bolsa. Con la entrada en el nuevo año, la tendencia bajista se mantuvo. La empresa de los Amodio retrocedió un 4% en 2026, pasando de una capitalización de 494,5 millones a cierre del año pasado a los 491 millones actuales. San José, en cambio, elevó los 489 millones de cierre de 2025 hasta los 554 millones actuales, consumando el sorpasso.
OHLA factura más del doble
Las últimas cuentas presentadas por ambos grupos dan algunas claves del cambio de posiciones, que podría resultar sorprendente si se tiene en cuenta que OHLA facturó más del doble en los nueve primeros meses del ejercicio, 2.571 millones frente a 1.148 millones, y tiene 3.322 millones en activos, frente a los 1.383 millones de San José. Pero el tamaño no lo es todo y, para el caso, ni siquiera importa demasiado. El grupo que dirige Tomás Ruiz y que preside Luis Amodio está en proceso de saneamiento y genera pérdidas, que ascendieron a 45,6 millones hasta septiembre.
Cierto es que los números rojos se redujeron un 21,8% respecto al mismo periodo de 2024 y que la deuda también encogió de manera notoria, pasando de 452 millones a 311 millones. Sin embargo, estos elementos no fueron suficientes para convencer a los analistas, como tampoco una posición neta de caja estable por encima de los 300 millones. Los inversores quieren que genere beneficios de manera consistente y más claridad sobre algunas contingencias, a las que señalaban los expertos del Sabadell, como el recurso contra el laudo arbitral del proyecto minero de Chile o la actualización del valor del Complejo Canalejas en Madrid, una vez formalizó la división de activos con Mohari Hospitality.
San José, por su parte, generó 27,5 millones de beneficio, un crecimiento del 19,1%, y un ebitda de 60,5 millones, con un avance del 22,3%. El de OHLA aumentó más, un 30% hasta los 113,2 millones, pero los márgenes son más estrechos. Se situó a cierre de septiembre en un 4,4%, frente al margen de ebitda del 5,3% del grupo de Jacinto Rey.
La compañía gallega tenía una cartera de 3.510 millones, un 10% más, con el 79% de los contratos en el mercado español. La de OHLA es mucho más grande, de 8.600 millones, pero solo creció un 1,4%.
El potencial de San José, según el Sabadell
En un informe difundido el pasado 12 de diciembre, los analistas del Sabadell subían el precio objetivo de Grupo San José a 10,08 euros por acción, con un potencial alcista del 36%. Y apoyaban esta confianza en varios elementos. Por un lado, una previsión positiva sobre la evolución del sector de la construcción por la evolución del segmento residencial en España, un mercado que representa el 81% de los ingresos de la compañía de Jacinto Rey. La constructora gallega está siendo una de las grandes protagonistas del desarrollo del Plan Vive de Madrid, por ejemplo.
Destacaba el informe que el desempeño en bolsa mejora en un 12% el del Ibex, con una revalorización del 61% en 12 meses. También ponía en valor el incremento del 14% en la cartera de construcción, la mejora de 75 puntos básicos del margen de negocio en esta área y los cumplimientos de los hitos en Madrid Nuevo Norte, el desarrollo urbanístico antes conocido como Operación Chamartín.
«Grupo San José continúa acumulando caja porque no reparte a los accionistas todos los fondos generados y por el incremento de los anticipos asociados al aumento de la cartera de obra. Así, la posición de caja neta a cierre de septiembre era de 437 millones, lo que representa un aumento de 63 millones sobre septiembre de 2024. Si ajustamos la cifra por el importe de las provisiones en balance, el dato sería de 357 millones de euros, equivalente al 74% de la capitalización bursátil», indicaban los analistas del Sabadell.
Paramés también quiere a San José
En la comparación de márgenes, San José está más abajo que las grandes constructoras españolas, con excepción, claro, de OHLA. El 5,3% registrado a cierre de septiembre está lejos del 13,6% de Acciona, del 16,1% de FCC y del 29,8% logrado por Sacyr. Solo supera al del grupo de los Amodio y se sitúa cerca también del registrado por ACS, la mayor constructora española. Los de Florentino Pérez alcanzaron un margen de ebitda del 6,2%
Para los resultados del cierre del ejercicio, el Sabadell estima para San José un crecimiento del 1,1% de los ingresos, hasta los 1.575 millones; y un salto relevante en el ebitda, que alcanzaría los 83,8 millones, un avance del 13,1%.
El optimismo del Sabadell es compartido, al menos en alguna medida, por el inversor ferrolano Francisco García Paramés. La gestora que fundó, Cobas, explica en su comentario de cierre del pasado ejercicio que tomó posiciones en San José, Inmocemento y Libertas 7 porque «deberían verse beneficiadas por la diferencia estructural que hay entre oferta y demanda de viviendas en España». «Además, consideramos que están bien gestionadas y cuentan todas ellas con una familia como principal accionista«, dice la gestora.